Los costes no se fijan de antemano, porque dependen del estado real de cada pieza, del grado de desgaste, de la complejidad técnica de la intervención y del alcance que se quiera dar al trabajo.
Tras la consulta técnica a distancia, se presenta una valoración personalizada que detalla el trabajo propuesto, sin compromiso previo, para que pueda decidir con información suficiente.